ARTÍCULOS DE LOS ACADÉMICOS

Costumbrismo y gastronomía

Rafael Ansón

21/03/2016

Resulta una experiencia apasionante (y más desde la perspectiva académica) analizar la destacada presencia de la gastronomía en la literatura española. Por eso, es muy de agradecer el esfuerzo de los investigadores que escarban en las fuentes en busca de las referencias más valiosas, esas que nos explican el pasado como base para comprender el presente y anticipar el porvenir. Viene esto a cuento de un pormenorizado estudio que ha caído recientemente en mis manos, aparecido en una de las Revistas Científicas de la Universidad Complutense de Madrid, y que relaciona gastronomía con costumbrismo.

La autora es Nuria Blanco, periodista, máster en Investigación en Periodismo y Experta en Periodismo Gastronómico y Nutricional. En “La nota gastronómica y el artículo de costumbres” (así se llama el artículo académico publicado en la revista científica Estudios Sobre el Mensaje Periodístico) nos demuestra que la afición por la descripción de alimentos, platos, festejos y profesiones ligadas a la alimentación está muy presente en muchos de los escritos del costumbrismo español, sobre todo en los siglos XVIII y XIX, lo que les convierte en verdaderas e interesantes avanzadillas de la explosión gastronómica que vivimos en la actualidad.

Nuria analiza y enumera obras del siglo XVII, como “El Glotón que come al uso”, de Juan de Zabaleta; del XVIII, como “Las comidas y las cenas” de Diego de Torres Villarroel, y del XIX, como “La fonda nueva” de Mariano José de Larra o “La patrona de de huéspedes” de Ramón de Mesonero Romanos. Artículos que, como destaca la autora, incluyen menciones a mercados, plazas y productos, explicaciones, conversaciones y profesiones en torno a los alimentos que transcurren en todo tipo de escenarios.

Zabaleta, en El Glotón, señala de manera específica la importancia social de las cosas del comer, materia a la que dedica todo un artículo, como singular premonición de una temática propia. Y en el artículo de Antonio Flores, “El hortera”, ya del XIX, Nuria Blanco destaca que por el texto pasean alimentos como café, arroz, bacalao, té, cacao clasificado según su origen y bizcochos, buñuelos y leche “amerengada”, que rodean al protagonista y explican el transcurrir de los días.

No quiero extenderme demasiado en más disquisiciones, pero el trabajo enciclopédico de Nuria Blanco nos lleva también a Bretón de los Herreros o Juan Eugenio de Hartzenbusch, a las castañas o “la codicia del zumo de la vid”. Y por supuesto, a Grimod de la Reynière, pionero francés de las guías gastronómicas, y en España, al Dr. Thebussem, primer escritor gastronómico del siglo XIX.
Todos ellos demuestran que la alimentación y la gastronomía son, por lo tanto, elementos dinamizadores que aportan color y capacidad descriptiva, además de añadir ese tono moralizante característico de nuestros artículos costumbristas.

Nuria es también coordinadora académica del Título de Experto en Periodismo Gastronómico y Nutricional de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, que cuenta con la colaboración de la Real Academia de Gastronomía y con la dirección Académica y Técnica de Javier Fernández del Moral y Rafael Ansón. Y les recomiendo especialmente su blog personal www.foodiesound.com, donde apuesta por la divulgación de contenidos gastroculturales. Enhorabuena por su gran labor.

Publicado en La Vanguardia (16/03/2016)  


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